4 preguntas para identificar una estrategia exitosa

Una estrategia exitosa le permitirá a una empresa pasar de su situación actual a una situación futura deseada. Además, con una estrategia exitosa, el emprendedor podrá superar los retos que surjan durante la dirección de la empresa y conseguir los resultados esperados.

Recuerda que la estrategia debe estar diseñada a partir de las metas empresariales y personales. Si no la hiciste así, te sugerimos leer nuestro artículo sobre 3 preguntas para definir las metas de una empresa.

En este artículo encontrarás cuatro preguntas que te permitirán saber si tu estrategia está bien definida. Averiguarás si la estrategia te generará los beneficios que esperas o si permitirá hacer crecer tu empresa. Hablaremos sobre cuán sostenible deber ser y su relación con la agresividad de tus metas.

1. ¿Está bien definida la estrategia?

Los emprendedores que han definido correctamente la estrategia, tendrán más probabilidades de hacer que sus empresas alcancen las metas que establecieron. De ahí la importancia de que la estrategia deba brindar una clara orientación al emprendedor y a todos los participantes del negocio.

El nivel de detalle de la estrategia depende de qué tan sustentable se quiere que sea la organización. Ésta deberá incluir las políticas de la empresa para alinear las actividades en el largo plazo. Deberán estar establecidas las indicaciones sobre cómo se trabajará en el ámbito geográfico, es decir, cuáles serán las fases para expandir la empresa hacia diferentes ciudades o países, en caso de tener metas ambiciosas. También deberán encontrarse las indicaciones sobre las capacidades tecnológicas que desarrollará, esto es indispensable sobre todo para empresas de sector de telecomunicaciones, hardware y software.

Asimismo, la estrategia deberá contener los detalles sobre la contratación de personal y adquisición de recursos. Es decir, qué profesionales se requerirán y en qué momento se les contratará, de acuerdo al plan de crecimiento. Así como, de quiénes se comprarán los recursos para la producción, las asociaciones que necesitará hacer con empresas proveedoras o alianzas estratégicas. Además, deberá tener la visión o punto de destino al cual debe llegar la empresa. De ser posible, tiene que indicar los lineamientos para la toma de decisiones.

Tener una estrategia generalizada, es igual a no tener ninguna.

Para que la estrategia sea útil, deberá ser elaborada de manera concisa y fácil de entender por todo el personal, los inversionistas y clientes.

Existen emprendedores que, por falta de experiencia, diseñan estrategias con declaraciones vagas. Cuando la estrategia es expresada de forma muy general, en realidad, no sirve como guía para la empresa, los trabajadores harán cualquier cosa, pues no habrá parámetros dentro de los cuales actuar. Tener este tipo de estrategias es igual a no tener ninguna.

Por ejemplo, si una empresa declara en su estrategia, que opera en el sector de entretenimiento y tiempo libre, será una declaración demasiado generalizada. Esto no impediría al gerente o administrador pensar que la empresa puede dedicarse a la fabricación de carpas para acampar y al mismo tiempo a crear salas de juego o a la producción de películas. Pues esas actividades se encuentran en el sector del entretenimiento y tiempo libre.

Completamente diferente sería si la empresa elabora su estrategia basada en la definición de ser una compañía dedicada a la fabricación de artículos de equipamiento exclusivos para actividades al aire libre. Esta declaración brindará al gestor de la empresa un enfoque mucho más útil, con el cual orientar a la empresa hacia sus metas y objetivos.

Una mano de mujer con su lapicero y su estrategia en una hoja.
Una estrategia bien definida aumenta la probabilidad de éxito de la empresa.

2. ¿Puede generar la estrategia suficientes beneficios y crecimiento?

Cuando la estrategia esté formulada, se deberá determinar qué tanta rentabilidad y crecimiento le permitirá tener a la empresa. Habrá que comparar si el resultado que ofrece la estrategia es el mismo o mayor que el resultado deseado por el emprendedor. Por lo general, las proyecciones no son las que uno espera, esto es normal. Será necesario saber si nuestro negocio tiene una ventaja competitiva y si lo que estamos ofreciendo al mercado es mejor que lo ofrecido por los competidores.

Luego de conocer esos datos, podemos pasar a saber detalles del mercado. Es importante saber si el tamaño del mercado es lo suficientemente grande para el negocio. Esto será clave para aquellas empresas de alta sustentabilidad. Muchas veces los emprendedores montan grandes empresas, con visiones bastante ambiciosas, pero no se percatan que el mercado es pequeño y no se presta para hacer empresas escalables.

Por ejemplo, si lo que deseas es montar un negocio de servicios personales, no necesitas que el mercado sea grande. El número de servicios que brindarás estará limitado al número de horas que trabajarás. El mercado podría ser pequeño en número de participantes, pero será suficientemente grande para que consigas buenos beneficios.

El principal reto de este tipo de negocios es que eventualmente aparecerán otros emprendedores. Todos decididos a alcanzar sus metas personales creando empresas del mismo tipo.

Por último, uno de los grandes obstáculos de este tipo de empresas es que no suelen ser escalables, es decir, no tienen mucho potencial para hacerlas crecer. No pueden alcanzar gran tamaño debido a su estructura organizacional, que impide la contratación de personal o implantación de sistemas.

3. ¿Es sustentable la estrategia?

El emprendedor deberá determinar si la estrategia servirá para el tiempo de vida del negocio. Además, será necesario saber qué tan rápido cambia el mercado al que atenderá. Por ejemplo, en el mercado de la tecnología, no serviría una estrategia de dos años basada en ofrecer un mismo producto. El cambio tecnológico es bastante rápido, una estrategia para dos años quedaría obsoleta en los próximos 6 meses. Es importante saber en qué momento se encuentra la ola del cambio.

Es normal que las empresas que inician operaciones junto a una nueva ola, puedan crecer muchísimo. Sin embargo, con el paso del tiempo, el mercado se encarga de equilibrar a los competidores. Desaparecerán aquellas empresas que no desarrollaron capacidades diferenciadas para defender posiciones competitivas.

Cuando una empresa inicia en medio de una ola, el crecimiento se hace más difícil. Se encuentran con competidores experimentados y un mercado demandante. Mientras el nuevo emprendedor está pensando en cómo aprovechar la ola actual, la competencia está pensando en cómo subirse a la siguiente ola.

Las estrategias también deben contemplar una forma de salida del mercado. Es decir, para aquellos mercados demasiado cambiantes o de moda, la estrategia deberá tener un plan de desligue. Cuando no lo tiene, el emprendedor suele cegarse con el éxito del corto plazo. Realiza nuevas inversiones pensando que el mercado será el mismo por mucho tiempo. Lo cual constituye un error.

Por otro lado, tenemos a los emprendedores que crean sus empresas para generar sus propias olas. En estos casos, los retos son distintos y, por lo tanto, la estrategia también. Para este tipo de oportunidades, el emprendedor deberá potenciar la empresa basándose en las fortalezas iniciales. En el camino, tendrá que adquirir rápidamente múltiples y nuevas fortalezas. 

El reto de crear nuevas olas

La mayoría de emprendedores que crean sus propias olas, cometen el error de querer diferenciarse en varios aspectos. Quieren revolucionar la industria ofreciendo un producto único que necesitan de última tecnología, implementar un nuevo proceso de fabricación y desarrollar modernos canales de distribución. Pero como es habitual, casi todos los emprendedores inician con escasos recursos económicos. Es por eso que deberían enfocarse, en primer lugar, en crear y explotar uno que otro atributo diferencia de la competencia. Para todos los demás atributos deberían utilizar parámetros estándares, que demanden mucho esfuerzo para obtenerlos.

Ahora bien, una parte de la estrategia deberá contemplar cómo pasar al siguiente nivel y así defenderse de la competencia. Lo anterior, debido a que los modelos de negocio que están basados en un par de aspectos fuertes, suelen quedar obsoletos cuando el éxito de la empresa provoca la presencia de competidores imitando el funcionamiento.

La clave está en que los emprendedores que han creado empresas deseables, deberán encontrar la manera de ampliar las capacidades competitivas, tanto a nivel de empresa como de personal.

Hay que tener bien en claro que un producto, por muy innovador que sea, será fácil de imitar. Sin embargo, un sistema empresarial innovador será mucho más difícil de replicar.

La estrategia, por lo tanto, deberá tener relación con el tiempo de vida que tendrá la empresa, según el momento en que se encuentre el mercado al cual atenderá.

Una laptop con los gráficos de resultados y monedas apiladas.
La estrategia deberá permitir que la empresa obtenga los beneficios y crecimientos esperados.

4. ¿Son mis metas, para el crecimiento, demasiado conservadoras o demasiado agresivas?

Luego de definir el negocio, hacer los ajustes necesarios y verificar su solidez, el emprendedor deberá determinar si los planes para el crecimiento de la empresa son los adecuados.

Cada empresa se desarrolla a su propio ritmo. Las metas que se hayan establecidos determinarán el ritmo de crecimiento. Muchos emprendedores quieren crecer a la velocidad de alguna empresa competidora ya consolidada, sin embargo, ten la seguridad de que sus metas son distintas.

Ya sea que se hayan definido metas a ser realizada en un corto o largo plazo, la velocidad podría determinar su quiebre. Es decir, una empresa requerirá mucha velocidad para cumplir una meta ambiciosa de corto plazo. Por el contrario, se necesitará poca velocidad para alcanzar una meta poco ambiciosa de largo plazo. 

Encontrar el ritmo óptimo de crecimiento para una nueva empresa, suele ser una tarea crítica y complicada. Son muchos los factores relacionados entre sí, los que determinan el ritmo adecuado. Algunos de estos factores son las economías de escala, la capacidad para conservar a los clientes, las limitaciones de los recursos, la capacidad financiera, entre otras.


Ahora que ya has revisado tu estrategia con las cuatro preguntas que hemos planteado, deberás preguntarte si realmente la puedes ejecutar.

Si quieres saber más sobre estrategias, puedes leer el siguiente artículo publicado en la Revista Escuela de Administración de Negocios de la UEAN: estrategias integrales para PyMES innovadoras.

Y tú, ¿tenías idea de cómo identificar si tu estrategia es exitosa?

Déjanos tus comentarios.

¡Éxito, emprendedor!


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